miércoles, 1 de octubre de 2014

Frases: Bajo la misma estrella




*"-¿Qué pasa? -le pregunté
-Nada -me contestó.
-¿Por qué me miras así?
Augustus esbozó una media sonrisa.
-Porque eres guapa. Me gusta mirar a las personas guapas, y hace un tiempo decidí no privarme de los sencillos placeres de la vida."


*"-Bien -dijo después de una eternidad-. Quizá <<bien>> será nuestro <<siempre>>.
-Bien -añadí."


*"Mientras leía, sentí que me enamoraba de él como cuando sientes que estás quedándote dormida: primero lentamente, y de repente de golpe."


*"-Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti."


*"-La gente se acostumbra a la belleza.
-Pues yo todavía no me he acostumbrado a ti -me contestó sonriendo."

*"-No quiero hacerte algo así nunca -le dije.
-Bueno, no me importaría, Hazel Grace. Sería un privilegio que me rompieras el corazón."


*"-No es justo -le dije-. Es una injusticia de mierda.
-El mundo no es una fábrica de conceder deseos -me respondió."


*"-La nostalgia es un efecto colateral del cáncer -le dije.
-Qué va. La nostalgia es un efecto colateral de estar muriéndose -me contestó."

*"-(...). En estos días, a menudo siento que me fastidia que mi serie infinita sea tan breve. Quiero más números de los que seguramente obtendré, y quiero más números para Augustus de los que obtuvo. Pero, Gus, amor mío, no puedo expresar lo mucho que agradezco nuestro pequeño infinito. No lo cambiaría por el mundo entero. Me has dado una eternidad en estos días contados, y te doy las gracias."

*"Al final lo llamé. Su teléfono sonó cinco veces y después salió la voz del contestador. <<Este es el contestador de Augustus Waters>>, dijo la voz que me chiflaba. <<Deja tu mensaje.>> Sonó el pitido. El silencio mortal de la línea me sobrecogió. Solo quería volver con él a aquel secreto lugar posterrenal al que nos trasladábamos cuando hablábamos por teléfono. Esperé a que llegara esa sensación, pero no llegó. El silencio mortal de la línea me incomodaba, así que al final colgué."


*"-Te quiero en presente -susurré, y poniéndole la mano en el pecho le dije-: Está bien, Gus. Está bien. De verdad. Está bien, ¿me oyes?"

*"Isaac: No me gusta vivir en un mundo sin Augustus Waters.
Ordenador: No lo entiendo.
Issac: Yo tampoco. Pausa."


"De acuerdo, quizá no soy tan mierda como escritor. Pero no puedo enlazar mis ideas, Van Houten. Mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones."


*"(...). Es divertida sin pretenderlo siquiera. La quiero. Tengo la inmensa suerte de quererla, Van Houten. No puedes elegir si van a hacerte daño en este mundo, pero sí eliges quién te lo hace. Me gustan mis elecciones. Y espero que a ella le gusten las suyas."


*- ¿Puedo volver a verte? -me preguntó.
- Claro -le contesté sonriendo.
- ¿Mañana? -me preguntó.
- Paciencia, saltamontes. No querrás parecer ansioso...
- No, por eso te he dicho mañana -me contestó- Quisiera volver a verte hoy mismo, pero estoy dispuesto a esperar toda la noche y buena parte de mañana.


*- Estoy en una montaña rusa que no hace más que subir -me dijo.
- Y para mí es un privilegio y una responsabilidad subir ese camino contigo -le contesté-
- ¿Sería totalmente absurdo intentarlo?
- No vamos a intentarlo -le dije- Vamos a conseguirlo.


*No puedo expresar lo mucho que te agradezco nuestro pequeño infinito. No lo cambiaría por el mundo entero. Me has dado una eternidad en estos días contados, y te doy las gracias.


*Cuando entras en urgencias, una de las primeras cosas que te piden es que puntúes tu dolor en una escala del uno al diez. Me lo habían preguntado cientos de veces en lo últimos años, y recuerdo una vez, al principio, en que no podía respirar y sentía que el pecho me ardía, que las llamas me devoraban por dentro de las costillas intentando salir, y mis padres me llevaron a urgencias. Una enfermera me preguntó por el dolor, y como ni siquiera podía hablar, le mostré nueve dedos.
Mas tarde, cuando ya me habían dado algo, entró la enfermera.
- ¿Sabes por qué sé que eres una luchadora? -me preguntó- Porque has dicho nueve, cuando eran diez.
Pero no era del todo cierto. Había dicho nueve porque quería reservarme el diez. Y ahí estaba, el gran y terrible diez, golpeándome una y otra vez.


*Al final decidí que la mejor estrategia era mirarlo yo a él. Al fin y al cabo, los chicos no tienen el monopolio de las miradas.


*Se contaron peleas, batallas ganadas en guerras que sin duda se perderían. Se aferraban a la esperanza.


*—Me da miedo el olvido. —Habló sin pensárselo un segundo—. Lo temo como el ciego al que le da miedo la oscuridad.


*—Llegará un día en que todos nosotros estaremos muertos —dije—. Todos nosotros. Llegará un día en que no quedará un ser humano que recuerde que alguna vez existió alguien o que alguna vez nuestra especie hizo algo. No quedará nadie que recuerde a Aristóteles o a Cleopatra, por no hablar de vosotros. Todo lo que hemos hecho, construido, escrito, pensado y descubierto será olvidado, y todo esto —continué, señalando a mi alrededor— habrá existido para nada. Quizá ese día llegue pronto o quizá tarde millones de años, pero, aunque sobrevivamos al desmoronamiento del sol, no sobreviviremos para siempre.




*Me gusta mirar a las personas guapas, y hace un tiempo decidí no privarme de los sencillos placeres de la vida.


*—Los cigarrillos no te matan si no los enciendes —me dijo mientras mi madre se acercaba al bordillo—. Y nunca he encendido ninguno. Mira, es una metáfora: te colocas el arma asesina entre los dientes, pero no le concedes el poder de matarte.


*El hogar está donde está el corazón


*Es difícil encontrar buenos amigos, e imposible olvidarlos


*El amor verdadero nace de los tiempos difíciles


*La familia es para siempre


*En los días más oscuros el Señor te pone en el camino a las mejores personas.


*Algunas veces lees un libro, sientes un extraño afán evangelizador y estás convencido de que este desastrado mundo no se recuperará hasta que todos los seres humanos lo lean.


*Sin dolor, ¿cómo conoceríamos el placer?


*—Hazel Grace —me dijo, y mi nuevo nombre sonaba más bonito en su voz—. Ha sido un verdadero placer conocerte.


*Siempre había malos a los que matar y buenos a los que salvar.


*Pero no es un libro sobre el cáncer, porque los libros sobre el cáncer son una mierda.


*Se suponía que aquella interrupción en mitad de la frase reflejaba cómo termina la vida realmente,


*Extendía los brazos como si volara


*El amor es mantener las promesas pase lo que pase. ¿No crees en el amor verdadero?


*—Es lo que pasa con el dolor —dijo Augustus. Volvió la mirada hacia mí y añadió—: Hay que sentirlo.


*Preocuparse es otro efecto colateral de estar muriéndose.


*Te mueres en medio de la vida, en mitad de una frase.


*Y decirte: tu vida se ha roto. Tu último buen beso lo diste hace muchos años.


*Me dio la risa tonta y repetí «Bien». La línea se quedó en silencio, pero no se cortó. Casi sentía que estaba en la habitación conmigo, pero mejor, porque ni yo estaba en mi habitación ni él en la suya, sino que estábamos juntos en algún lugar invisible e indeterminado al que solo podía llegarse por teléfono.


*Todo el mundo debería tener amor verdadero, y debería durar como mínimo toda la vida.
*—Una de las muchas ventajas de no fumar es que los paquetes de tabaco duran una eternidad




*—Bah, ya lo he superado. Me bastó con una caja de galletas de chocolate y menta, y cuarenta minutos para superar a ese chico.




*—Soy una granada —repetí—. Lo único que quiero es mantenerme alejada de la gente, leer libros, pensar y estar con vosotros, porque a vosotros no puedo evitar haceros daño.


*Viviría siempre en el recuerdo de los que la querían


*La alegría que nos das es mucho mayor que la tristeza que sentimos por tu enfermedad.


*No siempre se consigue lo que se quiere.
—¿En serio? —me preguntó—. Siempre había pensado que el mundo era una gran fábrica de conceder deseos.


*Quizá no le parezca convincente la lógica de la joven Hazel, pero llevo en este valle de lágrimas más tiempo que usted, y desde mi punto de vista la loca no es ella.




*Con estos columpios tus hijos aprenderán a familiarizarse con las subidas y bajadas de la vida humana poco a poco y sin peligro, y aprenderán también la lección más importante de todas: por mucho impulso que te des, por muy alto que llegues, no puedes dar una vuelta entera.


*Mientras leía, sentí que me enamoraba de él como cuando sientes que estás quedándote dormida: primero lentamente, y de repente de golpe.




*—Vas a tener que elegir tus batallas en la vida, Hazel —me dijo mi madre—. Pero si este es el objetivo por el que quieres luchar, estaremos contigo.


*Su primera razón para vivir y mi primera razón para vivir estaban íntimamente unidas.


*Algunos turistas creen que Amsterdam es la ciudad del pecado, pero en realidad es la ciudad de la libertad. Y en la libertad casi todos encuentran el pecado.


*Las parejas bonitas son bonitas.


*Quiero que este risotto de zanahoria se convierta en una persona para llevármelo a Las Vegas y casarme con él


*—¿Por qué el cielo es azul? —le pregunté.
—Porque sí —me contestó.


*Eres más rápida que la tortuga, pero nunca podrás alcanzarla.


*Creo que en este mundo tienes que elegir cómo cuentas las historias tristes, y nosotros elegimos la versión divertida.




*—Me llamo Hazel. Augustus Waters fue el fugaz gran amor de mi vida.


*No voy a contaros nuestra historia de amor porque, como todas las historias de amor reales, morirá con nosotros, como debe ser.


*—No puedo hablar de nuestra historia de amor, así que hablaré de matemáticas. No soy matemática, pero de algo estoy segura: entre el 0 y el 1 hay infinitos números. Están el 0,1, el 0,12, el 0,112 y toda una infinita colección de otros números. Por supuesto, entre el 0 y el 2 también hay una serie de números infinita, pero mayor, y entre el 0 y un millón. Hay infinitos más grandes que otros. Nos lo enseñó un escritor que nos gustaba. En estos días, a menudo siento que me fastidia que mi serie infinita sea tan breve. Quiero más números de los que seguramente obtendré, y quiero más números para Augustus de los que obtuvo. Pero, Gus, amor mío, no puedo expresar lo mucho que te agradezco nuestro pequeño infinito. No lo cambiaría por el mundo entero. Me has dado una eternidad en esos días contados, y te doy las gracias.


*Te llegan todos esos amigos justo cuando ya no necesitas amigos.




*Vas a vivir una larga y estupenda vida llena de grandes y terribles momentos que ni siquiera puedes imaginar.


*—En casa de Gus hay un dibujo con una gran frase, una frase que tanto a él como a mí nos parecía muy reconfortante: «Sin dolor, ¿cómo conoceríamos el placer?».


*Todas las células surgen de células. Toda célula nace de una célula anterior, que a su vez nació de otra célula anterior. La vida surge de la vida. La vida engendra vida que engendra vida que engendra vida que engendra vida.


*«El dolor es como una tela: cuanto más fuerte es, más valor tiene».




*Mis pensamientos son estrellas con las que no puedo formar constelaciones.


*Los verdaderos héroes no son los que hacen cosas. Los verdaderos héroes son los que OBSERVAN las cosas, los que les prestan atención.



*He conseguido mi deseo, supongo, y he dejado mi cicatriz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario